martes, 23 de agosto de 2016

Puerta Ratoncito Pérez

La nueva Puerta del Ratoncito Pérez en la habitación de mis mini-sobrinos



Mis mini-sobrinos tiene esa edad en la que se les caen los dientes, y antes de irse de vacaciones escribieron una carta al "Ratoncito Pérez"...

A su vuelta, han encontrado en su habitación la puerta mágica del Ratoncito Pérez y en una carta que les ha dejado, les explica que de esta forma podrá visitarles mientras duermen...








Parece ser que el ratoncito solo pone esta puerta en familias muyyyyy especiales....

En la carta, le dice a Paula (de 4 años) que hasta que no le caiga el primer diente no podrá traerle un regalito como a su hermano Max.









Hacía mucho tiempo que tenia la puerta por hacer, al final, en un "plis-plas" la he tenido hecha, pues volvían los niños de las vacaciones y la puerta tenía que estar colocada en su habitación y vaya que si he ido justa de tiempo... por poco me pillan en su casa pegando la puerta en la pared, me he salvado por 15 minutos!!! Fiuuuuu!!!!!


En la foto se puede ver como era la puerta y el ratoncito originales, antes de hacerle "los arreglillos". Es una puerta de Dayka. Es muy chula y tiene un montón de posibilidades. Se me han ocurrido mil maneras de hacerla! Al final me he decidido por esta que veis aquí dado el poco tiempo que tenia para hacerla.







El proceso: 
He teñido el marco con tinte para madera, color avellana diluido con agua.

He pintado la puerta con dos capas de azul prusia (de Artis) y una vez seco, a la parte frontal, le he aplicado un stencil tipo tronco y dos capas más de pintura acrílica de color azul bebé (de Artis).

Al pomo de la puerta le he dado un acabado de metal oxidado.

La contra-puerta la he forrado con un papel de scrap de mini topos celestes y he clavado un gancho de esos de colgar cuadros.











Y el interior (detrás del ratoncito) lo he forrado con papel de scrap de topos blancos con fondo color gris-marronoso.

He pintado el ratoncito, con tejanos y tirantes rojos con topos y al maletín, sobre el que está subido, pintado de color marrón chocolate, le he dado unos toques dorados en las esquineras y cerraduras como si fueran de metal de verdad. (Se me han olvidado pintar los clavitos que sujetan los elementos dorados, las prisas....)










Los detalles finales:
He comprado una bolsa de arpillera a la que le he pintado un diente blanco gigante, para poder colgar detrás de la puerta y que los niños puedan poner allí sus dientes, para que el ratoncito Pérez los recoja por la noche.

En el marco de la puerta, he puesto el número de la casa, le ha tocado ser la puerta nº 48.

Con palitos tipo polo de madera y silicona he hecho un par de escaleritas para que el ratoncito pueda salvar la distancia entre la puerta y el suelo, ya que por medio está el zócalo.

Con un trozo de madera que he cortado y teñido, he hecho un cartelito donde he escrito "Sr. Pérez", para que se sepa que esa es la puerta mágica del ratoncito Pérez.

Encolándole por detrás un trozo de cuerda, lo he clavado en el frontal de la puerta (el clavo lo he tenido que acortar con unos alicates para que no me saliera por detrás, pues no he encontrado en el mercado clavos con cabeza más cortos).

Así es como ha quedado la puerta mágica, en la habitación de los niños:
Otros detalles de la puerta: 






 



Bueno pues este ha sido el relato del proceso de la puerta mágica. Ahora me quedan dos más por hacer.... Si por mini-sobrinos no me quejo, no!

Hasta pronto, con otra puerta mágica o cualquier otra cosa! :-))



2 comentarios:

  1. Hermosa! Muy , super cuidado cada detalle.
    Adoro esta costumbre española.
    Abrazo!

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    1. Lástima que las prisas me han traicionado, falta algún detallito más, pero bueno....
      Gracias por tus agradables comentarios Carolina!
      Gracias por visitarme!

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